Good Design Makes a Product Useful

Los boletos para las olimpiadas de México 68 son uno de los mejores ejemplos de comó un buen diseño puede elevar la utilidad de un producto y hacerlo algo especial.

Junio 20, 2015
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Las olimpiadas son eventos altamente multi-culturales donde gente de muchas naciones converge en un mismo lugar. Por este motivo es de vital importancia que los boletos para los eventos puedan ser fácilmente entendidos por cualquier persona, independiente de la lengua que hablen.

Un boleto de estadio no es precisamente la cosa mas fácil de descifrar, sobre todo si es la primera vez que asistimos a él. Los siguientes son boletos de las últimas tres olimpiadas:

Boleto Atenas 2004Atenas 2004

Boleto Beijing 2008Beijing 2008

Boleto Londres 2012Londres 2012

El diseño de estos boletos es típico de las olimpiadas hoy en día. En ellos usualmente podemos encontrar ilustraciones de fondo, varios tipos de códigos y numerosas líneas de texto entre las cuales, con algo de esfuerzo y dedicación, podremos encontrar la información necesaria para llegar a nuestro asiento.

Ahora, comparemos esos boletos con los que se usaron en las olimpiadas de México 68:

México 68 BoletoMéxico 1968

En lugar de ilustraciones de fondo encontramos colores sólidos, la mayor parte del texto ha sido reemplazado por iconografía, la cual requiere un menor esfuerzo cognitivo que leer, y el poco texto que hay es el mínimo necesario, nada de códigos o números raros.

Esta elegante sencillez le permitió ser facilmente entendido por toda la gente que visitó México para el evento. Un Boleto hecho por humanos, para humanos.

Cabe mencionar que este lenguaje visual no se limitó a los boletos, fue adoptado por el comité olímpico para señalizar las calles, los edificios y eventos. Como resultado, las olimpiadas de México 68 son todavía recordadas en los círculos gráficos y de branding como la mejor.


Para los curiosos, el título de este post hace referencia al segundo de los 10 principios del diseño que Dieter Rams le regaló al mundo. Estos principios son citados muy seguido pero rara vez podemos observar un buen ejemplo de ellos.